A quién pretenden engañar cuando se anuncia en los monitores internos que “ahora hay más transparencia en las jugadas”…??? A mi no, y sé que después de leer este artículo a ninguno de ustedes tampoco. El hecho de que ahora aparezca un supuesto total jugado a cada ejemplar PARA NADA cambia la situación. El concesionario de la jugada sigue haciendo lo que le da la gana con el dinero del público, solo que ahora, con el mayor descaro, coloca las cifras que lo demuestran.
Comencemos por lo básico, a fin de que se entienda perfectamente lo que estamos hablando: El Takeout, o retención de la jugada, es la porción del dinero apostado que el hipódromo reserva para pagar impuestos, premios a propietarios, entrenadores, jinetes, capataces, caballerizos, veterinarios, pasivos laborales y demás egresos. Ese porcentaje, ante todo, es FIJO, es decir, está preestablecido, no varía, y siempre ES DEL CONOCIMIENTO PUBLICO. Veamos algunos ejemplos de esta retención para la jugada a ganador, placé y show en algunos hipódromos de los Estados Unidos:
- Nueva York (Aqueduct, Belmont, Saratoga): 15%
- California (Hollywood, Santa Anita, Del Mar, Golden Gate): 15.43%
- Gulfstream Park: 15%
- Kentucky (Churchill Downs, Keeneland): 16%
- Mountaineer Park: 17.25%
- Pimlico Race Course: 18%
En Venezuela, esta retención era del 40% hasta que se entregó la jugada en concesión mediante una licitación bastante sospechosa, por cierto. En nuestro caso, hace años se justificaba tan elevado monto porque el INH, además de cumplir con los gastos antes mencionados, llevaba adelante una notable labor social que se traducía en donaciones de ambulancias, equipos médicos, becas, ayudas, etc., cosa que poco a poco fue desapareciendo en la medida en que se fueron deteriorando las finanzas del organismo. Eso sí, ese takeout de 40% era FIJO y comprobable cualquier día de carreras.
Al entregarse la jugada en concesión, inmediatamente desapareció el totalizador que manejaba las apuestas en los hipódromos nacionales, dando paso a una especie de “caja negra” que, desde algún lugar de Venezuela, coloca “a dedo” los dividendos en la moderna pero sospechosa pantalla electrónica que ahora tiene cada óvalo. Es aquí donde viene la explicación de lo que ocurre actualmente:
Para comenzar, tomaremos como ejemplo las carreras del pasado sábado 10/03/2012 en La Rinconada, indicando el porcentaje de retención (takeout) en cada una de ellas:
- 1a. Sábado: 59.47%
- 2a. Sábado: 40.42%
- 3a. Sábado: 56.43%
- 4a. Sábado: 39.02%
- 5a. Sábado: 56.22%
- 6a. Sábado: 58.80%
- 7a. Sábado: 70.55%
- 8a. Sábado: 54.67%
- 9a. Sábado: 55.61%
- 10a. Sábado: 69.44%
- 11a. Sábado: 67.01%
- 12a. Sábado: 67.12%
Estos porcentajes son bastante aproximados, ya que no se conoce el dividendo exacto de cada participante. Para ello utilizo una hoja de cálculo que un buen amigo me hizo llegar hace ya cierto tiempo, y que anexo a continuación para que cada uno de ustedes haga la prueba:
Como puede apreciarse, la retención de la jugada es variable, lo cual de por sí es inaceptable y deja claro que no hay un manejo regular de la jugada a ganador. En el caso de la séptima carrera, el takeout alcanzó el 70%, algo sencillamente escandaloso y que se mantiene mientras no haya ningún tipo de control y/o fiscalización de los ingresos por concepto de jugada.
Por qué los dividendos son tan poco atractivos? Es muy simple: supongamos que diez personas apuestan Bs. 1 a ganador. Eso hace un total jugado de Bs. 10. Si la casa retiene el 40% como takeout, queda para repartir entre quienes acierten la suma de Bs. 6. Si hay dos boletos acertados, cada uno recibe Bs. 3. Ahora bien, qué sucede cuando ese takeout es del 70%? Pues queda para repartir solo Bs. 3, y si hay dos boletos acertados, entonces el dividendo para cada uno es de Bs. 1,50.
Cuando vemos lo que está sucediendo semana a semana en los hipódromos nacionales, no es difícil entender el por qué de la “migración” de la jugada hacia la banca paralela, y ahora también hacia las carreras internacionales. Resulta que, gracias al manejo sospechoso del dinero de los apostadores, los hipódromos le hacen la vida más fácil a quienes afectan sus ingresos. En otras palabras, el INH, o su Junta Liquidadora, trabaja para beneficiar a sus enemigos naturales. Increíble como pueda sonar, el único que puede atacar el problema es la víctima, es decir, el ente rector del espectáculo hípico; y lo peor del caso es que la solución es a todas luces sencilla: HACER MAS ATRACTIVA LA JUGADA LEGAL.
Imagínense ustedes cómo serían los dividendos si el takeout fuese reducido a un 30%. Imagínense como serían los dividendos de las jugadas exóticas (cuyas retenciones, a excepción del 5y6, no se pueden calcular) si el takeout fuese igualmente reducido. Es sumamente sencillo, pero para ponerlo en práctica se necesita VOLUNTAD, y eso no existe en estos momentos tan oscuros que vive nuestra industria hípica, la segunda fuente generadora de empleos en Venezuela.
El descaro sigue. De nada sirve que coloquen a la vista los montos jugados a cada ejemplar, si la retención a la jugada sigue siendo la misma. Hasta cuándo, señores…???


Ayer tenía pensado escribir acerca de la reciente entrega del Eclipse Award, ceremonia en la que nuestro Ramón Alfredo Domínguez se llevó por segundo año consecutivo el galardón como Mejor Jinete en Norteamérica. es una tarea que queda pendiente para los próximos días.







